2 tartas que puedes hacer con moldes desmoldables

Los moldes desmoldables son una bendición para aquellos que no nos gusta pelear con la tarta cada vez que cocinamos. Sin embargo, otra de las utilidades es hacer tartas frías o postres como la cheesecake. ¿Te animas a preparar alguno de los que te recomendaremos a continuación?

1.      Cheesecake o tarta de queso con frutos rojos

Hay varias formas de preparar una tarta de queso, pero la más sencilla es hacerla sin necesidad de utilizar el horno. Para hacer esta receta necesitarás un molde desmoldable redondo de 24 centímetros de diámetro y los siguientes ingredientes:

  • 1 paquete de galletas tipo digestive (o del gusto que quieras. Pueden ver vainilla y coco, por ejemplo)
  • 75 gramos de mantequilla sin sal
  • 500 gramos de queso crema (puede ser tipo Philadelphia)
  • 400 ml de nata
  • 100 gramos de azúcar
  • 5 hojas u 8 gramos de gelatina neutra
  • Mermelada de frutos rojos
  • Algunas frambuesas para decorar

Recorta un poco de papel de horno del mismo tamaño que el molde y colócalo. Por otro lado, tritura las galletas con una trituradora. Luego, en un cazo, derrite la mantequilla. Mezcla las galletas con la mantequilla y extiende de forma ordenada. Deja reposar en el refrigerador.

Para el relleno, monta la nata. Aparte, prepara la gelatina hidratándola con agua fría. Por otro lado, coloca mezcla el queso crema con el azúcar. Agrega la nata poco a poco, y remueve con movimientos envolventes.

Escurre la gelatina, colócala en un bol, y caliéntala en microondas hasta que se disuelva. Añade la mezcla anterior de queso y nata e integra. A continuación, vuelca sobre la base de galletas y luego, deja en el refrigerador por 6 horas.

Calienta la mermelada en el microondas y, una vez hayan pasado las 6 horas, coloca encima de la tarta. Deja en el refrigerador un rato y, luego, desmolda con cuidado. Decora.

2.      Fraisier

Este postre francés es, como toda la pastelería francesa, una delicia que vale la pena preparar. Para hacerlo, necesitarás un molde desmoldable de 18 centímetros de diámetro y los siguientes ingredientes:

  • 500 gramos de fresas
  • Fondant verde o rosado
  • Para la base: 4 huevos, 100 gramos de harina, 100 gramos de azúcar
  • Para el relleno (crema muselina, es decir, crema pastelera más mantequilla): 4 yemas de huevo, aroma de vainilla, 80 gramos de azúcar, 35 gramos de maicena, 150 gramos de mantequilla
  • Para el almíbar: 4 cucharadas de mermelada de fresas, 100 ml de agua

Para comenzar, prepara la crema. Lleva a punto de ebullición la leche con la mitad del azúcar, y la vainilla. A continuación, bate las yemas de huevo con la otra mitad del azúcar hasta que adquieran un color amarillo pálido. Luego, aparte, mezcla las yemas con la fécula de maíz. Cola la leche y mézclala de a poco con las yemas, sin nunca dejar de remover. Vuelve a calentar a fuego bajo hasta que la crema haya espesado bien. Después, coloca en un bol y cubre con papel plástico. Deja enfriar. Una vez este fría, bate bien para darle aire. Incorpora en 4 partes la mantequilla blanda y bate bien y reserva.

A continuación, comienza a preparar el bizcocho. Para hacerlo, precalienta el horno a 175 grados. Luego, bate los huevos con el azúcar hasta que hayan triplicado su tamaño. Tamiza la harina e incorpora la harina a los huevos. Mezcla con una espátula suavemente y con movimientos envolventes. Una vez terminada esta labor, engrasar y enharinar un molde para planchas de bizcocho. A continuación, vierte la preparación allí y golpea un poco el molde para evita burbujas de aire. Hornea por entre 8 o 10 minutos, hasta que el bizcocho este dorado. Deja enfriar.

Para el almíbar, tamiza la mermelada, y luego, agrega el agua y llevar a punto ebullición. Deja hervir por entre 1 a 2 minutos y reserva.

Corta el bizcocho en dos placas del mismo tamaño que el molde desmoldable. Además, estira el fondant en una superficie plana espolvoreada con azúcar glas hasta formar obtener una lámina fina. Cortarla del mismo tamaño que el molde desmoldable.

A continuación, forra las paredes del molde desmoldable con papel de hornear. Lava las fresas, cortarlas por la mitad a lo largo y seleccionar las mejores para los bordes. Además, coloca una de las placas de bizcocho en el molde desmoldable y mójala bien con el almíbar de fresa. Coloca las fresas alrededor del molde con la cara interior hacia afuera. Si te sobran fresas, resérvalas para la decoración final.

Rellena con la crema muselina hasta la mitad del molde. Luego, rellena con fresas y termina de cubrir con crema muselina. Guarda algunas cucharadas de crema. Empapa la placa de bizcocho que te quedó con el almíbar de fresa y colocarla con el lado seco hacia arriba. Reparte una fina capa de crema por la superficie y pega el fondant encima. Guarda en el refrigerador un par de horas.

Desmolda y sirve con las fresas como decoración.

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